Más de 1.500 millones de personas alrededor del mundo carecen de electricidad, por lo que dependen –mayormente- de la madera para poder no sólo cocinar, sino también vivir con un poco de iluminación en su casa. El problema es que esta fuente de energía es peligroso tanto para la salud como para la naturaleza.

Aquí te mostramos como una simple pero maravillosa idea hizo posible alumbrar a centenares de desvencijados hogares en una comunidad de Filipinas.

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